2009/09/11

Campaña empresarial para que Irlanda apruebe mayor integración con la UE

Por Charles Forelle

LEIXLIP, Irlanda—Empresas de renombre, incluidas Intel Corp. y la aerolínea de descuento Ryanair Holdings PLC, están respaldando —con su influencia y recursos— una campaña para persuadir a los votantes irlandeses para que aprueben un tratado de la Unión Europea que Irlanda rechazó hace apenas un año. Su apoyo ya empieza a impulsar la opción del "Sí" en las encuestas de intención de voto.

El mensaje que las empresas intentan comunicar es que la economía de Irlanda está un estado demasiado precario como para aislarse del resto del continente europeo al vetar el Tratado de Lisboa otra vez.

El segundo referéndum de Irlanda el 2 de octubre es el principal obstáculo a un acuerdo que muchos de los 27 gobiernos nacionales de la UE ven como esencial para que el bloque extendido funcione de manera efectiva. Quienes se oponen dicen que la UE funciona bien sin el tratado y ven a éste como una amenaza a la soberanía nacional. El Tratado de Lisboa le daría a la UE su primer presidente permanente y crearía un servicio diplomático bajo un solo jefe de política exterior, entre otros cambios.

Un sondeo del Irish Times calcula que un 46% apoya el tratado mientras que un 29% lo rechaza, aunque la brecha se está cerrando. En la consulta anterior, los votantes desafiaron las encuestas y terminaron rechazando el tratado.

Jim O'Hara, director de Intel en Irlanda, dice que se preguntó que habían hecho los líderes empresariales, en su mayoría a favor del pacto de Lisboa, durante la fallida campaña a favor del tratado el año pasado. "No mucho", se contestó.

La campaña del "No", que alentó los temores de que el tratado amenazaría las leyes básicas y valores de Irlanda, recibió el apoyo del 53,4% de los votos.

Esta vez, las grandes empresas están siendo más activas. Incluso el presidente ejecutivo de Ryanair, quien se ha referido a los líderes de la UE como "burócratas idiotas de Bruselas", dice que su empresa destinará 500.000 euros (US$717.000) a la campaña del "Sí". Un avión de Ryanair será pintado con el eslogan "Vote sí por Europa".

O'Hara está visitando estaciones de radio y canales de televisión irlandeses. Intel, que emplea a unas 4.000 personas en una planta de microprocesadores aquí, gastará 200.000 euros en avisos y pósters alentando la opción del "Sí".

En mayo, Intel fue castigada con una multa antimonopolio de 1.000 millones de euros por la UE. Aun así, O'Hara señala que más está en juego en Irlanda. La UE le ha dado al país acceso a un mercado de exportación gigantesco y una fuente de capital de desarrollo que ha ayudado a convertir a la isla de uno de los países más pobres de Europa en uno de los más ricos.

Desde que Irlanda se unió al bloque en 1973, la UE ha sido "sinónimo de trabajos y crecimiento", dice O'Hara. "Todos mis recuerdos de los años 50 y 60 en Irlanda son de pobreza y desempleo".

Al momento del fallido referéndum en junio del año pasado, la tasa de desempleo se situaba en un manejable 5,9%. Ahora, el desempleo supera el 12%. Los precios de los bienes raíces se han desplomado a un tercio o más. Uno de los principales bancos fue nacionalizado y el gobierno propone emplear 90.000 millones de euros —la mitad del Producto Interno Bruto del año pasado— para comprar hipotecas tóxicas de otras instituciones.

En el momento de la primera consulta, los votantes dijeron "Estamos bien, somos el país pequeño más rico de Europa", dice Michael Marsh, un politólogo de Trinity College en Dublín. "Ahora somos el peor colapso económico del mundo desarrollado. Sería de valientes votar 'No' ahora".

La UE tiene mucho en juego. Un segundo rechazo por parte de Irlanda podría matar el tratado, que necesita la aprobación de los 27 países miembros para entrar en vigencia. Irlanda es el único país que ha convocado a un referéndum para el tema.

"Vamos a necesitar toda la ayuda que podamos obtener para salir de la recesión", dice Mick Deely, un profesor jubilado.

—Daniel Michaels contribuyó a este artículo.

Fuente: WSJ