2009/08/11

Con medidas más estrictas y mayor eficiencia, la SEC busca cambiar su cara

Por Kara Scannell

La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) está adelantando una serie de medidas regulatorias en contra de compañías y personas de alto perfil a medida que trata de establecer lo que su nueva jefa llama "un sentido de urgencia".

En la última semana, la SEC anunció tres acuerdos extrajudiciales con Bank of America Corp., General Electric Co. y el ex presidente de la junta de American International Group Maurice "Hank" Greenberg, con cada uno comprometiéndose a pagar altas multas. Estas coincidieron con el anuncio de los cambios más significativos a las operaciones internas de la agencia en décadas, incluyendo la creación de al menos siete divisiones especializadas y medidas para acelerar los casos.

La presidenta de la SEC, Mary Schapiro y el director de cumplimiento Robert Khuzami tratan de reparar la reputación de la agencia, la cual ha sido golpeada en los últimos años. La agencia estaba tomando mucho tiempo en presentar casos y falló a la hora de detener la pirámide de inversión multimillonaria de Bernard Madoff antes que este confesara en diciembre.

"Muchos aspectos de nuestras iniciativas están diseñados directa o indirectamente para crear eficiencias y un sentido de urgencia en nuestro trabajo", dijo Khuzami en una entrevista.

Los empleados de la SEC y los abogados defensores de las compañías y personas investigadas están notando el cambio de tono.

"Claramente el mensaje que se está enviando es que la SEC va a ser mucho más dura con respecto a los arreglos extrajudiciales, en términos de multas", dice Walter Ricciardi, un ex subdirector de cumplimiento que ahora es socio del bufete Paul, Weiss, Rifkind, Wharton & Garrison LLP. "Ellos quieren demostrar que hay un nuevo policía duro en las calles".

Desde que tomó las riendas de la SEC en enero, Schapiro ha buscado devolverle el aliento a la división de cumplimiento. Contrató a Khuzami, un ex fiscal federal, quién está usando las reglas del Departamento de Justicia para hacer más eficiente a la agencia.

En un discurso de la semana pasada en el que detalló los cambios, Khuzami anotó que la agencia había "oído a las críticas y las había usado como una oportunidad para aprender".

Los cambios se presentan semanas antes que el inspector general de la SEC presente un informe crítico del manejo del caso Madoff.

Los empleados de la SEC están llevando a cabo una revisión "dirigida" de casos viejos o aquellos con poca actividad "para determinar si se justifica una investigación continúa", dice Khuzami. "Los casos que merezcan una continua investigación se mantendrán abiertos y activos. Algunos serán cerrados".

La semana pasada, la SEC mostró su disposición a multar a las empresas e individuos, una práctica que Schapiro dice que perdió fuerza bajo su antecesor. La SEC resolvió demandas con Bank of America, multándola con US$33 millones, General Electric, a quien multó con US$50 millones y con Greenberg, quien pagará US$7,5 millones y devolverá otros US$7,5 millones en supuestas ganancias impropias.

Todas las partes llegaron al acuerdo sin admitir o negar su culpabilidad.

La agencia trata de acelerar los casos con nuevas tácticas. Busca formas de entregar puntos de cooperación a personas que ayuden a las autoridades a descubrir fraudes. Para acelerar los casos, el liderazgo de cinco miembros de la SEC ya no necesita aprobar todas las órdenes formales de investigación.

La SEC también está tomando una posición más firme para lidiar con aquellos bajo investigación al cesar la entrega rutinaria de extensiones para responder a las citaciones Wells, las cartas que se envían a las empresas y personas detallando los cargos que la agencia considera presentar, según varios abogados defensores.

Fuente: WSJ

Las firmas de capital privado empiezan a ver una mejoría

Por Peter Lattman

Resultados mejores de lo esperado de Blackstone Group y una exitosa oferta pública inicial de una compañía copropiedad de Kohlberg Kravis Roberts & Co. (KKR) el jueves fueron algunas de las señales más alentadoras en el sector de inversiones de capital privado de Estados Unidos en más de dos años.

No obstante, todavía existen posibles problemas en el horizonte, principalmente en la forma de cientos de miles de millones de dólares en deuda ligada a grandes adquisiciones hechas durante el auge crediticio.

El jueves, Blackstone reportó resultados estables con un mejor desempeño de sus fondos de capital privado, luego de las sólidas cifras divulgadas el miércoles por la firma de inversiones privadas Fortress Investment Group LLC. Por su parte, KKR y la firma de inversión Silver Lake Partners levantaron US$650 millones con la salida a bolsa del fabricante de chips Avago Technologies Ltd., el primer debut bursátil de tamaño considerable este año de una empresa respaldada por firmas de capital privado.

[Blackstone]

En una conferencia telefónica con inversionistas, el presidente ejecutivo de Blackstone, Stephen Schwarzman, indicó que dos tercios de las compañías en su cartera de inversiones de capital privado esperaban ver ganancias positivas o estables antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (Ebitda, por sus siglas en inglés) en 2009 frente al año pasado. Eso contrasta con sólo el 35% de las compañías del índice Standard & Poor's 500, según Blackstone. Esa, agregó Schwarzman, es "una de las cosas que hace tan especial el sector de inversiones de capital privado".

Los resultados del Ebitda, sin embargo, no toman en cuenta gastos por intereses sobre deuda, y esos pagos sofocan a algunas grandes compañías en manos de firmas de capital privado. Varias de ellas están negociando con acreedores la reestructuración de sus balances sobreapalancados. Las firmas de capital privado gastaron cerca de US$1,6 billones (millones de millones) en adquisiciones apalancadas cerradas entre 2005 y 2007, y ahora están utilizando una serie de medidas, como ofertas de intercambio de valores y recompra de deuda, para evitar entrar en cesación de pagos.

Por ejemplo, la energética Energy Future Holdings Corp., antes conocida como TXU Corp., está en negociaciones con acreedores para aliviar su deuda de US$44.000 millones mediante la postergación de los vencimientos de sus préstamos bancarios. KKR y su par TPG adquirieron la empresa en 2007 por US$44.000 millones. Asimismo, el conglomerado de medios Clear Channel Communications, propiedad de Thomas H. Lee Partners y Bain Capital, también intenta reestructurar su deuda de US$21.000 millones. NewPage Corp., una atribulada papelera de Cerberus Capital Management LP, presentó un plan esta semana para reducir su deuda y modificar sus líneas de crédito.

Gracias a la mejoría en los mercados de deuda, "hay una oportunidad para desapalancar compañías en términos atractivos", señaló el jueves el presidente de Blackstone, Tony James. "Uno puede reescribir la historia de manera efectiva al cambiar la estructura de capital de una compañía y reducir su apalancamiento y precio de compra".

Las firmas de capital privado también están sacando provecho del auge en las bolsas. Avago, que originalmente formaba parte de Hewlett-Packard Co., fue adquirida por KKR y Silver Lake a principios de 2005 por cerca de US$2.700 millones. Su acción subió 7,9% en su primera sesión en la Bolsa de Nueva York, lo que le da un valor de mercado de US$3.900 millones. KKR ganará honorarios extra por el acuerdo, ya que su creciente unidad de mercados de capital estuvo a cargo de la colocación de la oferta pública inicial.

Varias otras compañías pertenecientes a firmas de capital privado se preparan para salir a bolsa. KKR, la firma que hizo más adquisiciones durante el auge de las compras apalancadas, también alista varias ofertas públicas, incluida la del minorista de descuento Dollar General Corp.

Fuente: WSJ

S&P afirma las calificaciones de deuda de Perú

Por Robert Kozak
Dow Jones Newswires

LIMA (Dow Jones)--Standard & Poor's Ratings Services afirmó el martes sus calificaciones de largo plazo en moneda extranjera de "BBB-" y de corto plazo en moneda local de "BBB+" de Perú, y añadió que la perspectiva de las calificaciones se mantiene estable.

En un comunicado, la agencia calificadora de deuda apuntó a las sólidas perspectivas de crecimiento de Perú.

Se espera que el PIB de Perú se expanda menos de 3% este año tras crecer cerca de 10% el año pasado.

Standard & Poor's indicó que Perú podría registrar una recuperación de las tasas de crecimiento a 4% en 2010 y potencialmente sobre 5% en 2011-2012.

"Las calificaciones de Perú están respaldadas por el compromiso del gobierno con la estabilidad económica y un positivo clima de inversión que sostendrá un sólido crecimiento hasta 2012, pese a la abrupta desaceleración de 2009", señaló el analista de crédito de Standard & Poor's Richard Francis.

La agencia dijo que el gobierno de Perú ha mantenido políticas fiscales y monetarias prudentes durante la última década, pese a las incertidumbres políticas.

Añadió que se espera que el gobierno registre un déficit fiscal de 1,0% a 2,0% del Producto Interno Bruto entre 2009-2011.

La agencia añadió que Perú se encuentra en una buena posición para capear las condiciones económicas globales adversas, con un crecimiento impulsado en gran medida por nuevas inversiones en gas y minería, junto con una continua diversificación económica.

Fuente: WSJ

2009/08/10

¿Llegó la hora del repunte del dólar?

Por Neil Shah

LONDRES—¿El dólar podría estar listo para un repunte?

Durante meses, la moneda estadounidense ha pagado caro su papel de refugio seguro en momentos en que muchos inversionistas, contagiados por el optimismo del mercado, han optado por alternativas más arriesgadas. No obstante, la recuperación del viernes, luego de la divulgación de datos del mercado laboral mejores a lo previsto, podría ser el inicio de un cambio radical en la trayectoria del dólar.

Algunos observadores opinan que la divisa verde se dispone a emprender una recuperación ahora que los inversionistas empiezan a dejar atrás la crisis y vuelcan su atención en las perspectivas de la economía estadounidense. Aunque es probable que se produzcan grandes oscilaciones en el corto plazo, algunos analistas sostienen que el dólar podría subir hasta un 15% contra otras monedas en los meses venideros. "El dólar se va a recuperar", señala John Taylor, director de FX Concepts, un fondo de cobertura de Nueva York. "La economía estadounidense está más preparada para soportar shocks que otras economías, especialmente en Europa", advierte.

Desde el comienzo de la crisis financiera en el tercer trimestre de 2007, el dólar ha sido preso de los volátiles vaivenes del mercado. Subió cuando imperó un clima de temor entre los inversionistas y bajó cuando aumentó el optimismo. Después de alcanzar su máximo poco después de la bancarrota de Lehman Brothers Holdings Inc., en septiembre del año pasado, la moneda estadounidense ha descendido 13% contra el euro y 19% versus la libra esterlina a medida que la sensación de temor se disipaba.

Más retornos

Ahora, sin embargo, algunos analistas creen que la divisa podría cambiar de trayectoria, pasando de ser un refugio seguro a un barómetro de la salud de la economía estadounidense frente a la de otros países desarrollados. Si EE.UU. evoluciona relativamente bien, la Reserva Federal (Fed) podría empezar a elevar las tasas de interés antes que otros bancos centrales, lo que aumentaría los retornos de los inversionistas que apuestan por la moneda de EE.UU.

El viernes, el dólar avanzó luego de que el Departamento del Trabajo reveló que la tasa de desempleo cayó inesperadamente a 9,4% en julio frente al 9,5% de junio. El alza rompió la tendencia de los últimos meses, cuando las noticias positivas de EE.UU. aumentaron el apetito de los inversionistas por el riesgo y, por ende, hicieron caer el dólar.

Otro motivo para esperar un repunte es la auténtica paliza que ha recibido el dólar últimamente. En los mercados de futuros, los inversionistas han apostado en contra de la moneda. Hasta el 28 de julio, las apuestas en contra del dólar en el Intercontinental Exchange superaban a las apuestas a favor de la divisa verde en más de 100.000 contratos, el mayor nivel en lo que va del año. Debido a ello, algunos analistas empiezan a creer que es hora de un repunte. "El ánimo hacia el dólar es el peor de la historia, lo que constituye una señal de que puede haber un cambio de tendencia", indica Taylor, de FX Concepts. Simon Derrick, analista cambiario de Bank of New York Mellon, subraya que el valor del dólar contra una canasta de monedas de países desarrollados está cerca de un 13% por debajo de su promedio de largo plazo, lo que sugiere que hay un potencial alcista importante.

El dólar, de todo modos, enfrenta escollos importantes en las próximas semanas. La Fed, por ejemplo, debe decidir esta semana si prolonga un programa para inyectar efectivo en la economía mediante la compra de bonos del gobierno con dinero fresco. Algunos podrían interpretar una extensión como una señal de que el banco central está preocupado por la sostenibilidad de la recuperación económica.

Además, el fortalecimiento del dólar podría restarle dinamismo a la recuperación, al quitarle competitividad a las exportaciones estadounidenses.

Lección suiza sobre cómo resolver la crisis de identidad bancaria

por Henny Sender

Los reguladores japoneses enviaron hace poco un comunicado a Aozora Bank en el que advertían a la entidad, controlada por la firma de capital riesgo Cerberus, de que necesita mejorar su plan de negocio y diseñar un proyecto que garantice su rentabilidad. Al mismo tiempo, informaron a la entidad crediticia de que no ha alcanzado su cuota de préstamos a las pymes del país.

La semana pasada, Deutsche Bank comenzaba su presentación de resultados aportando datos con la intención de demostrar que se toma en serio sus obligaciones sociales al aumentar los préstamos a las mittelstand (pymes) en 3.000 millones de dólares (2.115 millones de euros) y duplicar los créditos hipotecarios a los consumidores germanos. Pocos días después, HSBC informaba con orgullo durante su habitual videoconferencia desde EEUU, sobre el número de préstamos que había revisado.

Por su parte, un operador de Citigroup que consiguió enormes beneficios para el banco se ha visto envuelto en una dura negociación sobre la cuantía de sus primas, al provenir éstas, al menos de forma parcial e indirecta, del Gobierno. En resumen, los bancos son presa en estos momentos de una serie de imperativos contradictorios. Se supone que las entidades que pertenecen a un sistema capitalista dejarán su capital en buenas manos y obtendrán rentabilidad de estas operaciones.

Ésta es la única forma en la que podrán seguir aportando el combustible financiero que alimenta el motor económico. Pero, ¿hasta qué punto se supone que tienen que ser rentables los bancos y cuál es el mejor modo de distribuir sus beneficios? ¿Deberían los bancos, sobre todo los que han aceptado las ayudas del gobierno, dejar de ser rentables en estos momentos, convirtiéndose en entidades de carácter filantrópico? De ser así, ¿Cómo van a conseguir el dinero para pagar la deuda que tienen contraída con gobierno y contribuyentes?

Los bancos se enfrentan en este momento a un profundo replanteamiento de su modelo de negocio. Algunos, como Goldman Sachs, parecen haber decidido no introducir muchos cambios, una alternativa que, por su solidez, se pueden permitir. Otros, como es el caso de Citi, no parecen tener idea de qué rumbo tomar. Un posible punto de referencia sobre hacia dónde debe evolucionar el nuevo entorno bancario pudiera, y debería ser, Credit Suisse.

El año pasado, la entidad suiza presentó un innovador plan de bonus, mencionando la “necesidad de proporcionar antes que muchos de nuestros competidores una solución meditada en materia compensatoria”.

En lugar de pagar cuantiosos bonus en efectivo o en opciones sobre acciones (que pueden resultar una forma desproporcionada de recompensar el riesgo), Credit Suisse lanzó un programa mediante el cual los ejecutivos reciben bonus que están vinculados a la evolución de los activos ilíquidos derivados de sus propios acuerdos de inversión, intentando así equilibrar los habituales conflictos de interés entre el personal y los accionistas.

Al mismo tiempo, Credit Suisse está adoptando un modelo más centrado en el cliente y de más solidez. Ahora mismo, su ratio de capital Tier 1 está en el 15,5%. Además, el banco de inversión se ha deshecho de los activos hipotecarios tóxicos que tan perjudiciales resultaron. La entidad ha conseguido estos resultados con Paul Calello como consejero delegado.

Además, los activos arriesgados han pasado de 214.000 millones de dólares a finales del año pasado a los 139.000 millones de dólares a finales del segundo trimestre, todo ello sin sacrificar la rentabilidad. Las circunstancias en las que se producen estos cambios también son distintas. No hace mucho, se temía una reacción negativa de la autoridad reguladora.

Ahora parece poco probable, lo que significa que no hay ninguna fuerza externa que pueda salvar a los bancos. Tendrán que hacerlo ellos mismos, aunque muchos de ellos no han hecho muchos progresos hasta ahora.

The Financial Times Limited 2009. All Rights Reserved.