2009/05/04

A Fiat, el gran vencedor, ahora le toca lo más difícil

Por Stacy Meichtry

ROMA—Tras meses de negociaciones, Fiat SpA selló una alianza con Chrysler LLC. Ahora su presidente ejecutivo, Sergio Marchionne, enfrenta un desafío mayor: reestructurar una de las automotrices más atribuladas de Estados Unidos. Marchionne enfrentará una verdadera carrera contra el tiempo para refrescar la línea de productos de Chrysler, mientras la empresa utiliza rápidamente los fondos facilitados por el gobierno.

Según los términos del acuerdo firmado ayer, que se anunció paralelamente a la noticia de que Chrysler reestructurará sus pasivos bajo las leyes de protección por bancarrota, el sindicato United Auto Workers (UAW) tendrá un 55% de la empresa resultante de la alianza entre Fiat y Chrysler, lo que puede limitar la capacidad de Marchionne para realizar una reorganización más profunda. "Tenemos que pensar que la UAW tendrá una gran influencia en las decisiones sobre dónde se fabricarán en el futuro los vehículos", señaló Mark Fulthorpe, analista de CSM Worldwide.

Fiat recibirá inicialmente una participación de 20% en Chrysler, la cual podría ascender a 35% si se cumplen algunas metas. La automotriz italiana tiene la opción de convertirse en un socio mayoritario una vez que se paguen los préstamos del gobierno. A cambio, Fiat le proveerá a Chrysler la tecnología para producir modelos pequeños y económicos, además de acceso a su red de concesionarios en Europa y América Latina.

Se espera que, al mismo tiempo que se ocupa de Chrysler, Marchionne siga al mando en la sede central de Fiat, en Turín, donde una de sus prioridades será forjar nuevas alianzas, incluyendo la posibilidad de un pacto con Opel, la filial alemana de General Motors.

La agresiva campaña para hallar nuevos socios es parte de la receta de Marchionne para asegurar la supervivencia a largo plazo de Fiat. El ejecutivo pretende impulsar la producción de los actuales 2,2 millones de vehículos a cerca de 5,5 millones, un aumento que, según espera, reducirá proporcionalmente las sumas que Fiat invierte en el desarrollo y lanzamiento de nuevos modelos. Chrysler y Fiat fabricaron 4,4 millones de vehículos en 2008. "Nuestro trabajo apenas comienza, pero con nuestros socios de Chrysler esperamos aprovechar el vasto potencial de la alianza", dijo Marchionne el jueves.

Marchionne tiene un historial de escapar airoso de situaciones difíciles. Cuando asumió la presidencia ejecutiva de Fiat, en 2004, el fabricante italiano tenía una deuda de US$8.800 millones y sus relaciones con los sindicatos eran tensas en momentos en que la compañía intentaba reducir costos a través del cierre de plantas en Italia. La automotriz también mantenía una tensa alianza con GM. Marchionne "no estaba al tanto de la magnitud de los problemas hasta que empezó a trabajar. Lo importante era sobrevivir", dijo John Elkann, director del patrimonio de la familia Agnelli y presidente de Exor SpA, el conglomerado que controla a Fiat.

Más allá de un fugaz paso por la junta directiva de Fiat, Marchionne no tenía experiencia en la industria automovilística. Llegó a Fiat después de encabezar SGS, una firma especializada en la inspección y certificación de productos de exportación, desde alimentos a materiales de construcción.

Su falta de familiaridad con Fiat y el sector terminó siendo útil para Marchionne, quien convenció a General Motors para que pagara US$2.000 millones para anular la alianza con la empresa italiana. El pago le dio más tiempo para reestructurar Fiat y el capital necesario para lanzar nuevos modelos y recuperar participación de mercado. En lugar de cerrar fábricas en Italia, Marchionne eliminó varias capas gerenciales.

Las medidas ayudaron a mejorar la relación con los sindicatos, que dialogan con Marchionne sobre cómo mejorar las condiciones de trabajo y la productividad en las plantas de la automotriz.

La semana pasada, representantes de los sindicatos italianos de Fiat viajaron a Detroit para hacer una presentación ante Ron Gettelfinger, el líder de la UAW, sobre su jefe. "Les dije que Marchionne podría ser el hombre adecuado para el trabajo", dice Bruno Vitali, representante sindical de Fiat.

Fuente: WSJ

EE.UU. sufre su peor retroceso en 51 años

Por Sudeep Reddy

La producción económica de Estados Unidos se precipitó en el primer trimestre luego que las empresas realizaran fuertes recortes, generando la peor contracción semestral del país en 51 años.

La caída anualizada de 6,1% en el Producto Interno Bruto se produjo en momentos en que el sector de construcción de viviendas siguió deteriorándose, la inversión empresarial en edificios y equipos se derrumbó, y las firmas redujeron sus inventarios al mayor ritmo desde comienzos de la década.

A diferencia de muchos países, EE.UU. reporta los resultados de su PIB anualizado y no una variación con respecto al mismo trimestre del año anterior. El PIB de EE.UU. cayó 2,6% con respecto al primer trimestre de 2008.

La profunda caída alimentó las esperanzas de que la economía, luego de una severa purga, podría estar mejor posicionada para volver a crecer en el segundo semestre del año. Vaciar los estantes de las tiendas y depósitos, por ejemplo, les permite a los fabricantes eventualmente incrementar la producción, un paso fundamental en una recuperación.

"Cuando la confianza de las empresas y de los consumidores comienza a recuperarse, creemos que estamos avanzando hacia una estabilización de la economía", afirma Joseph Brusuelas de Moody's Economy.com. "Prevemos que más adelante este año lleguemos a un punto en el que las firmas se sentirán mucho más cómodas... para asumir riesgos y reconstruir sus inventarios con cautela".

Nuestros reporteros Kelly Evans y Phil Izzo, analizan las cifras de PIB de Estados Unidos para el primer trimestre y coinciden en que, pese a las malas noticias, hay señales esperanzadoras.

La pronunciada contracción en el primer trimestre se originó en un severo repliegue por parte de las empresas que intentaban alinear su producción con un sector de los consumidores fuertemente golpeado por la recesión más prolongada desde la Gran Depresión y la contracción semestral más profunda desde 1958. Casi la mitad de la caída del PIB se debió a una reducción pronunciada en los inventarios de las empresas. Aunque se prevé que los ajustes de inventario continuarán a una escala menor durante el trimestre actual, la revisión más reciente debería dejar a la economía en una mejor posición para estabilizarse en el tercer trimestre.

El desempeño sombrío llegó tras una caída de 6,3% en el PIB en el cuarto trimestre de 2008, una contracción encabezada por los consumidores debido a que el crédito se congeló en los meses posteriores al shock financiero de septiembre.

El gasto de los consumidores, que representa alrededor del 70% de la actividad económica de EE.UU., ha repuntado desde entonces. Aumentó 2,2% en el primer trimestre, lo que dio esperanzas moderadas de que la reticencia de los consumidores a comprar productos costosos podría estar desvaneciéndose.

"Las buenas noticias... son que la fase más severa de la recesión ya pasó", afirmó Brian Bethune, un economista de la firma de pronósticos IHS Global Insight.

Los economistas prevén que la economía detenga su contracción para el tercer trimestre, y se estabilice en la segunda mitad del año. Pero es probable que sólo registre un crecimiento magro antes de 2010. Los empleadores no han dejado de eliminar puestos a un ritmo rápido, y los analistas proyectan que las pérdidas severas de empleos continúen por lo menos hasta mediados de año.

[PIB de EE.UU.]

En momentos en que el mercado laboral está sumido en la confusión, se prevé que el gasto de los consumidores se mantenga restringido durante la mayor parte del año. Los estadounidenses están ahorrando más, tras importantes caídas en el patrimonio de los hogares debido a la agitación en los mercados inmobiliario y bursátil.

Sin embargo, el paquete de estímulo del gobierno de EE.UU. está impulsando los ingresos modestamente, y para el cuarto trimestre espera que haya dado un apoyo clave para otros sectores de la economía. El gasto del gobierno, por ejemplo, cayó 3,9% en el primer trimestre debido a recortes a nivel federal, en particular en el volátil sector de defensa.

Más allá del ajuste de inventario, las empresas también redujeron sus gastos en nuevos edificios y equipos. La inversión empresarial se hundió 38% durante el trimestre, a medida que las empresas retrasaron los desembolsos para ahorrar efectivo y capear la recesión.

La inversión residencial en los primeros tres meses del año también cayó 38%, pero parece que la construcción de viviendas habría dejado de caer a fines del trimestre. Eso podría colocar al sector en la senda para contribuir al crecimiento económico este año, luego de haber sido un escollo en los últimos años.

Mientras las exportaciones se desplomaron 30% en el primer trimestre, una caída aún más pronunciada del 34% en las importaciones hizo posible que el comercio contribuyera a la economía en los primeros meses del año.

Fuente: WSJ

2009/04/30

Un impulso desde China

Por James T. Areddy y Timothy Aeppel

Una vez más, China podría perfilarse como el motor del crecimiento para las empresas de Estados Unidos.

Un número cada vez mayor de compañías, desde fabricantes de neumáticos y máquinas excavadoras hasta cadenas de comida rápida, se están beneficiando del programa de estímulo del gobierno chino, de US$585.000 millones.

Tan sólo 11 días después de que el gobierno chino aprobara un proyecto de US$930 millones para puentes y autopistas, ya habían empezado las obras.

Esta velocidad es clave para los fabricantes de maquinaria de EE.UU., que le venden a ese mercado y no se están viendo beneficiados tan rápidamente por el paquete de estímulo de EE.UU. El presidente de Caterpillar Inc., James Owens, dice que las ventas de excavadoras de la firma en China habían retomado niveles récord en los últimos meses. El ejecutivo agrega que China sigue teniendo una gran necesidad de infraestructura y puede empezar a trabajar en ello con mucha más rapidez que proyectos similares en EE.UU. "La diferencia es como de nueve meses (en EE.UU.) comparado con nueve semanas" en China, señala.

Asimismo, China parece ser uno de los pocos mercados con noticias positivas para la industria del acero. Aunque la industria siderúrgica en EE.UU. está sufriendo por los problemas en la industria automotora y de la construcción, Lakshmi Mittal dijo miércoles que el paquete de estímulo chino finalmente está empezando a aumentar la demanda de acero. El aumento de la demanda en China ayuda a las siderúrgicas, incluso las que no tienen plantas en China, porque evita que el acero producido en exceso en China inunde los mercados globales y deprima los precios.

China se está perfilando como la principal esperanza para muchos productores de EE.UU. "La expectativa es que China se convierta en un motor de crecimiento para impulsar a la economía global a que supere esta recesión, tal y como EE.UU. fue el motor de crecimiento que llevó a la economía global a superar el colapso de las puntocom", dijo Daniel Meckstroth, economista en Manufacturers Alliance/MAPI, un centro de políticas públicas de Arlington, Virginia.

Meckstroth apuntó que China tiene amplias reservas de divisas que puede gastar para estimular la economía, sobre todo en proyectos de infraestructura.

China también está fomentando el consumo interno, los que también ayuda a los fabricantes nacionales y extranjeros. "Los chinos están gastando más en productos de mayor valor añadido, autos y electrodomésticos. Eso aumenta la demanda de componentes y materiales. Y ya que las cadenas de suministros están unidas, mejora la demanda para muchas compañías incluso en EE.UU.".

De hecho, Goodyear Tire & Rubber reportó un record de ventas de neumáticos en China en marzo y Yum Brands Inc., dueña de las cadenas de comida rápida KFC y Pizza Hut, dijo que abrió 98 nuevos locales en China en el primer trimestre y planea otros 475 para este año.

Fuente: WSJ

2009/04/29

La Fed presiona a Bank of America y Citigroup a aumentar su capital

Por Dan Fitzpatrick, David Enrich y Damian Paletta

Los reguladores les han informado a Bank of America Corp. y Citigroup Inc. que podrían necesitar más capital, a juzgar por los resultados preliminares de las pruebas de resistencia realizadas a 19 bancos e instituciones financieras, según fuentes al tanto.

La brecha de capital ascendería a los miles de millones de dólares en el caso de Bank of America, dijeron personas familiarizadas con el banco de Carolina del Norte.

Ejecutivos de ambas entidades han objetado los resultados preliminares y planean refutarlos en forma detallada, dijeron estas personas. La respuesta de Bank of America tendría lugar hoy.

Los hallazgos sugieren que el gobierno está usando las pruebas de resistencia para mandar un duro mensaje a los bancos en apuros. Es poco probable que Bank of America y Citigroup sean los únicos bancos que necesiten más capital, si bien son los de mayor renombre. Analistas de la industria e inversionistas predicen que algunos bancos regionales, especialmente los que tiene grandes carteras de bienes raíces comerciales, probablemente tuvieron malos resultados en las pruebas de resistencia.

Los analistas consideran que Regions Financial Corp., Fifth Third Bancorp y Wells Fargo & Co. estarían entre las entidades que tal vez necesiten levantar más capital. Wells Fargo rehusó realizar comentarios al respecto. Los representantes de Regions y Fifth Third no respondieron a solicitudes de comentario.

Funcionarios del gobierno dicen que sus reuniones acerca de las pruebas de resistencia con ejecutivos bancarios en los últimos días arrojaron resultados preliminares y que se espera que las discusiones sobre detalles específicos continúen esta semana.

También aclararon que los bancos a los que se les pida recaudar más capital no deben ser considerados como inviables o insolventes. En cambio, el capital tiene la función de proteger a los bancos contra futuras pérdidas potenciales debido a las adversas condiciones económicas.

Funcionarios federales dicen que no permitirán que ninguno de los principales 19 bancos quiebre.

Aún así, no está claro el grado de flexibilidad que mostrará el gobierno con los resultados, especialmente una vez que los bancos presenten sus contra-argumentos en forma individual. Los bancos tienen hasta mediados de esta semana para presentar sus respuestas formales a los resultados de las pruebas de resistencia. Los banqueros esperan que a partir de ahí se sucedan varios días de negociaciones intensas entre los bancos y sus examinadores.

Aunque la Fed inicialmente planeaba publicar los resultados de las pruebas de resistencia el 4 de mayo, el gobierno ahora dice que los resultados se publicarán esa semana. Los bancos que se consideren en necesidad de más capital tendrán seis meses para recaudarlo, ya sea de inversionistas privados, otras instituciones financieras o el gobierno federal.

Bank of America y Citigroup han recibido un total de US$95.000 millones en infusiones de fondos de los contribuyentes, y el gobierno ha acordado proteger a los bancos contra la mayoría de las pérdidas en cientos de miles de millones de dólares en activos.El agujero de capital de Bank of America, en la medición de los reguladores, es de miles de millones, dijeron personas cercanas a la compañía, lo que ejerce una presión adicional sobre la gerencia, en momentos en que se prepara para la asamblea de accionistas que se realizará el miércoles en Charlotte, Carolina del Norte.

Se desconoce la dimensión del agujero de fondos de Citigroup, según las estimaciones preliminares de la Fed. En reuniones el viernes en la sede de la Fed cerca de Wall Street, los examinadores del gobierno informaron a ejecutivos de Citigroup que los resultados preliminares de la prueba de resistencia indicaba que la compañía requería más capital, según una persona familiarizada con la situación. Un portavoz de Citigroup rehusó realizar comentarios.

Fuente: WSJ

PIB de EE.UU. se contrajo 6.1% en el primer trimestre

Dow Jones Newswires

WASHINGTON (Dow Jones)--La economía estadounidense se contrajo en el primer trimestre a un ritmo apenas inferior al del cuarto trimestre, a medida que las empresas reducían los gastos e inventarios.

El producto interno bruto cayó a una tasa anualizada ajustada por factores estacionales del 6,1% entre enero y marzo, pese a un aumento en los gastos de los consumidores, informó el miércoles el Departamento de Comercio en su primera estimación para el PIB de ese trimestre.

Los economistas esperaban un descenso del 4,6% en el primer trimestre, según una encuesta de Dow Jones Newswires.

El informe sugiere que la recesión no ha perdido tanta fuerza como se esperaba.

Los indicadores sobre la inflación incluidos en el informe mostraron un aumento de las presiones inflacionarias, lo que podría calmar los temores sobre una deflación.

El índice de precios para los gastos de consumo personal disminuyó un 1,0%, tras descender un 4,9% en el cuarto trimestre del 2008.

Si se excluyen los alimentos y la energía, el índice de precios de los gastos consumo personal subió un 1,5%, tras incrementarse un 0,9% en el cuarto trimestre.

El índice de precios ponderados del PIB, por su parte, creció un 2,9%, tras ascender un 0,5% en el cuarto trimestre.

El PIB mide todos los bienes y servicios producidos en la economía.

El mayor componente del PIB es el gasto de los consumidores, que representa cerca del 70% de la actividad económica total. Esos gastos ascendieron un 2,2% en el trimestre, tras caer un 4,3% en el cuarto trimestre.

Las compras de bienes duraderos aumentaron un 9,4% en el período, tras disminuir un 22,1% entre octubre y diciembre. Las compras de bienes no duraderos registraron un incremento del 1,3% en el primer trimestre.

Los gastos en servicios aumentaron un 1,5%.

Sin embargo, otro componente, el de la vivienda, afectó negativamente al desempeño de la economía. Las inversiones residenciales fijas, que incluyen los gastos en vivienda, disminuyeron un 38,0% en el primer trimestre. En el cuarto trimestre, este tipo de inversión cayó un 22,8%.

El PIB habría registrado un descenso aún mayor en el primer trimestre, de no ser por una mejora en el comercio internacional. Las exportaciones cayeron, pero no tanto como las importaciones.

Durante el período, las exportaciones disminuyeron un 30,0%, mientras que las importaciones descendieron un 34,1%.

Los gastos de las empresas se redujeron un 37,9% en el primer trimestre, a medida que estas reducían sus inventarios en US$103.700 millones.