2010/06/02

La salida según los pesimistas

por Lex Column

Los alarmistas advirtieron de que el final de la relajación cuantitativa en abril tendría consecuencias desastrosas. En su opinión, los precios de los activos, sostenidos de forma artificial por la Reserva Federal de EEUU caerían , provocando un aumento de la rentabilidad y frenando la incipiente recuperación de la economía estadounidense. Pero el tiempo pasó y los augurios no se cumplían; parecía que los mercados eran capaces de funcionar correctamente sin ayuda.

Todo apuntaba a que la Fed había completado con éxito la llamada “estrategia de salida”. Pero, ¿es una coincidencia que 23 días después el S&P 500 registrara el máximo anual y que desde entonces los otros mercados parezcan haber perdido el rumbo? Los préstamos interbancarios a tres meses, la rentabilidad de los bonos corporativos y otros indicadores del riesgo están en sus niveles máximos desde el colapso de Lehman Brothers. Los inversores están optando por la seguridad de la deuda pública. La crisis en la eurozona tiene en vilo a todo el mundo. La economía de EEUU también presenta síntomas de debilidad que muchos esperaban se hubieran superado a estas alturas. La brusca caída de la demanda europea no sirve de mucha ayuda.

Al final, parece que el fin de la relajación cuantitativa tiene algo que ver en todo esto. Para empezar, los agregados monetarios comenzaron a caer cuando la Fed comenzó a reducir sus operaciones de relajación cuantitativa. Según la consultora Capital Economics, el M2 ha recuperado posiciones últimamente porque los inversores huyeron despavoridos de los mercados de renta variable, pero la tendencia es a la baja. Obtener liquidez del sistema bancario en una economía debilitada es peligroso, sobre todo si tenemos en cuenta las cantidades implicadas. A finales de marzo, la Fed controlaba 1,25 billones de activos respaldados por hipotecas, algo menos de una cuarta parte del mercado. Eso equivale a casi el 10% del PIB.

El problema es que, indirectamente, la relajación cuantitativa podría haber servido para respaldar a otros mercados. Mientras los inversores rellenan el hueco que ha dejado la Fed en los activos respaldados por hipotecas, buena parte de ese dinero vendrá de depósitos bancarios de la Fed, pero habrá que vender otros activos. Prolongar la relajación cuantitativa de forma indefinida comportaba riesgos, pero abandonar esta estrategia podría ser tan perjudicial como auguraban los más catastrofistas.

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2010/06/01

La menor demanda china reduce los precios de las materias primas

Por Carolyn Cui

Los analistas creen haber detectado una creciente y preocupante tendencia para los productores de materias primas: China ha empezado a echar mano de sus reservas de commodities.

El resultado ha sido un descenso en la demanda por parte de China en algunos mercados de materias primas; una ausencia que se ha notado en los precios.

El índice Dow Jones-UBS Commodity cayó la semana pasada a su nivel más bajo desde julio del año pasado, antes de recuperarse parcialmente. El indicador acumula un declive de 9,9% en lo que va del año.

Dado el tamaño de China y su voraz consumo, interpretar correctamente los movimientos de las reservas se ha convertido en una prioridad para los analistas. Ahora, están en busca de cualquier señal que indique un bajón en la demanda, sobre todo después del ajuste monetario de Beijing para prevenir un sobrecalentamiento de la economía.

Sin embargo, los informes sobre los niveles de suministro son irregulares e inconsistentes, lo que dificulta su evaluación.

Muchos analistas pasan días en remotos puntos de China, recopilando estimaciones de los suministros disponibles. Otros analizan fotografías satelitales para determinar los niveles o tratan de establecer relaciones de confianza con fuentes que puedan arrojar algo de luz sobre el tema.

La suma de estos esfuerzos resulta en una radiografía fragmentada de la fortaleza de la demanda y el futuro de los precios de las materias primas.

"Si no hay un número preciso que indique en cuánto están subiendo o bajando los stocks, nos encontraremos ante una gran discrepancia" de perspectivas, dijo Sung Yoo, analista de commodities de J.P. Morgan.

La tendencia ha encendido el debate entre los expertos, muchos de los cuales se mantienen vigilantes frente a cualquier oscilación en la demanda china, para determinar si la reducción en los stocks es una señal de una menor demanda.

A algunos les preocupa que los fabricantes estén atendiendo menos pedidos de clientes, optando en su lugar por utilizar los materiales que ya tienen en vez de incrementar sus reservas de materias primas.

Otros aseguran que los consumidores de bienes básicos de China están a la espera de una caída en los precios antes de empezar a comprar de nuevo. A medida que los precios tocan fondo, los chinos volverán a llevarse la mano al bolsillo, argumentan.

En cualquier caso, la menor demanda de China afectará los precios en los próximos meses, antes de cualquier repunte, predicen los expertos.

Analistas de Deutsche Bank creen que es probable que caigan los precios de los metales y que el tercer trimestre sienta "una presión considerable". Agregan que una política monetaria más estricta y un menor crecimiento económico en China constituyen una amenaza para metales como el cobre y el níquel.

[plomo]

Tras una reciente visita a China, analistas de Macquarie Securities se dieron cuenta de que algunos fabricantes de productos finales y consumidores de acero, como las automotrices y fabricantes de electrodomésticos, han empezado a "echar mano de sus propios inventarios, en vez de seguir comprando" en el mercado abierto. "¿Por qué comprar acero hoy cuando mañana será más barato?", indicaron los analistas.

El precio de referencia de una plancha de acero laminada en caliente cayó hasta 10% a US$600 por tonelada en China desde fines de abril, según Steel Business Briefing, una firma que sigue la siderurgia. Los precios del mineral de hierro se precipitaron 23% en el mismo período, a medida que las acereras esperaban pacientes a que se aclarara el panorama.

Los analistas de Macquarie, sin embargo, concluyeron que la demanda subyacente de autos y refrigeradores en China sigue siendo robusta y que pronto los fabricantes dejarán de recurrir a sus reservas y volverán al mercado. Macquarie calcula que los suministros de acero de China alcanzaron un máximo en enero y que han bajado 15% desde entonces.(Ver nota relacionada).

Natalya Navqui, una analista de Barclays Capital, estima que China también ha estado usando sus reservas de plomo desde marzo. Las importaciones del material han declinado en los últimos dos meses y China consume cerca de 40% del plomo del mundo, que se usa principalmente para fabricar baterías para automóviles.

Los precios del plomo han llegado a bajar hasta 26% desde mediados de abril, comparado con una caída de 11% del índice de Dow Jones-UBS Commodity. Navqui espera que China vuelva a ser una importadora neta de plomo "hacia finales del año", lo que podría impulsar los precios.

Los stocks de petróleo de China, en particular, dividen a los analistas. China informó en abril que sus importaciones netas de crudo saltaron 33% a 20.980 millones de toneladas.

Paul Ting, presidente de la consultora Paul Ting Energy Vision, estima que la demanda china creció 13% durante los cuatro primeros meses del año, lo que sugiere una leve acumulación de inventarios. J.P. Morgan, en cambio, cree que China ha estado reduciendo sus inventarios en los últimos meses y aludió a un ejecutivo de una petrolera china que señaló que la demanda de la firma avanzó 23%.

Fuente: WSJ

EE.UU. presiona a Europa para que publique las pruebas de resistencia de los bancos

Por Michael M. Phillips y Marcus Walker

Estados Unidos planea presionar a Europa para que revele públicamente los resultados de las pruebas de resistencia de sus bancos como una forma de calmar los temores sobre la salud del sistema financiero del continente, dijeron funcionarios estadounidenses.

Las preocupaciones por la habilidad de Grecia para pagar su deuda y los temores sobre la estabilidad de España y Portugal proveen un sombrío contexto para la reunión de esta semana en Busan, Corea del Sur, de los ministros de finanzas y banqueros centrales del Grupo de los 20 países industrializados y en desarrollo. Funcionarios estadounidenses dicen que están convencidos de que al demostrar públicamente la fortaleza de sus bancos y prometiendo apuntalar aquellos que se vean débiles, Europa podría ayudar a detener la crisis de confianza.

"La crisis es multifacética, pero creo que las pruebas de resistencia de los bancos pueden ser útiles como un componente crítico de cualquier plan extenso para restaurar la confianza en el sistema financiero europeo", dijo Lee Sachs, quien hasta hace un mes era uno de los principales asesores del secretario del Tesoro de EE.UU., Timothy Geithner.

Los supervisores bancarios europeos llevaron a cabo pruebas de resistencia a los bancos de la región el año pasado y planean repetir el ejercicio este año. Sin embargo, se han abstenido de publicar los resultados para los bancos individuales. Funcionarios de la UE dijeron que los reguladores nacionales ya conocen bien la salud de sus bancos.

"No se necesita una prueba de resistencia para saber qué sucedería si España entra en quiebra, sería horrible", dijo un funcionario alemán.

Cuando los reguladores estadounidenses probaron la resistencia de los 19 bancos más grandes del país en 2009, encontraron que 10 de estas compañías requerían un total de US$75.000 millones para reforzar sus balances. Las pruebas de resistencia y las subsecuentes recaudaciones de capital por parte de algunos bancos fueron considerados como factores que ayudaron a sacar a EE.UU. de la crisis financiera.

Las pruebas de resistencia están diseñadas para determinar qué le sucedería al balance de un banco en caso de un evento traumático, tal como una caída profunda del crecimiento económico o una cesación de pagos por parte de un gran prestatario.

Durante el peor momento de la crisis financiera global, los europeos dijeron que sus bancos no estaban tan expuestos como las instituciones estadounidenses a los activos problemáticos como los valores respaldados por hipotecas. Sin embargo, una serie de países, incluyendo al Reino Unido, España y Alemania rescataron a algunos de sus bancos.

Ahora, los participantes del mercado temen que los libros de los bancos europeos estén llenos de activos potencialmente débiles, como bonos soberanos de Grecia o España y préstamos a negocios en países que enfrentan problemas económicos.

"Los europeos están en total negación y lo han estado todo el tiempo con respecto al estado de los bancos", dijo Ted Truman, ex funcionario del Departamento del Tesoro que ahora trabaja en el Peterson Institute for International Economics en Washington.

Los líderes de la euro zona dijeron que no hay posibilidades de que se de una cesación de pagos por parte de un país, debido a los casi US$1 billón (millones de millones) del fondo de rescate acordado por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Publicar los resultados de pruebas de resistencia que postulen una cesación de pagos española, por ejemplo, afectaría la credibilidad del rescate, dicen los funcionarios.

Los estadounidenses desean que los europeos clarifiquen si usarán el fondo de rescate para apuntalar bancos o sólo gobiernos nacionales.

Las pruebas de resistencia están ligadas a otro punto importante en la agenda del G-20: negociar estándares internacionales más estrictos para cuánto capital deben mantener en reserva los bancos. El presidente Barack Obama y otros líderes del G-20 han prometido forjar estas reglas para finales del año. No obstante, el acuerdo no ha sido fácil de alcanzar ya que EE.UU., Francia, Alemania y otros países no consiguen acordar qué consiste capital suficiente.

Fuente: WSJ

2010/05/31

El impuesto europeo a la banca

por Lex Column

Buscad a los culpables, pero castigad a los inocentes. Los bancos aceptan ahora que terminarán pagando algún tipo de impuesto para compensar la garantía implícita de los contribuyentes durante la crisis crediticia –incluso si no necesitaron la ayuda del Estado–.

Ahora, Michel Barnier, el comisario de Mercado Interior de la UE, quiere que los estados miembros establezcan un nuevo impuesto sobre ellos, y que se reserve lo recaudado a través de los fondos de resolución de crisis bancarias. No todos los ministros de Finanzas europeos están de acuerdo con la propuesta.

El ministro de Finanzas británico, George Osborne, por ejemplo, está a favor de establecer un impuesto pero no quiere que los fondos se destinen a una reserva especial. No sorprende. Tanto él como sus homólogos de las economías periféricas de la eurozona tienen que reducir altos déficits fiscales.

Aunque las propuestas de Barnier no daban indicio alguno sobre la cuantía del impuesto o sobre si afectaría a los activos, la financiación mayorista o los beneficios, el comisario asegura que no se trata de un fondo de rescate. Eso habría aumentado el riesgo moral. En su lugar, el fondo ofrecerá cobertura la próxima vez que un banco quiebre y se reduzca su tamaño paulatinamente o se divida para venderse.

Pero el impuesto europeo no frenará la toma excesiva de riesgos. Tampoco lo hará el propuesto por EEUU. Existe una mejor opción para lograr ese objetivo: una mayor supervisión bancaria recurriendo a las regulaciones acordadas en Basilea. Sin embargo, mientras que el Banco Central Europeo siga inyectando liquidez barata en el sistema bancario, los reguladores tienen las manos atadas.

En su lugar, las propuestas de Bruselas podrían traducirse en comisiones más altas si los bancos intentan recuperar el coste de ese impuesto, pese a la petición de Barnier de que los bancos lo absorban. Los accionistas, por su parte, recibirán una rentabilidad más baja. Además, el impuesto sobre los bancos es contradictorio con las demandas de los reguladores para que acumulen mayores colchones de capital.

Barnier tiene que dejar claro lo que quiere. Disfrazadas pobremente de recompensa a los contribuyentes, sus propuestas huelen más a un castigo a los bancos que a una reducción del riesgo.

Fuente: FT

El mercado secundario del capital riesgo

por Lex Column

¿Qué hacer con los compromisos no deseados de capital riesgo? Teniendo en cuenta que los acuerdos de capital riesgo se extienden por lo general de cinco a siete años, los inversores tienen que esperar la mayor parte de una década para obtener rentabilidad de su inversión. Es aquí donde entra el mercado secundario de capital riesgo. Las firmas del mercado secundario adquieren los fondos de capital riesgo de un inversor, permitiéndoles cobrar sus fondos cuando necesiten liquidez o esperen un descenso del valor.

Cuando Axa pagó el mes pasado 1.900 millones de dólares (1.547 millones de euros) por parte de la cartera de capital riesgo de Bank of America, la operación se convirtió en el mayor acuerdo en el mercado secundario hasta la fecha. Podría ser el inicio de una tendencia. Tal y como señala Permal Capital, entre el 3% y el 5% de los fondos se venden en el mercado secundario en un plazo de entre cuatro y seis años. Eso implica que los cerca de 1,2 billones de dólares de fondos de capital riesgo acumulados entre 2005 y 2008 podrían generar un mercado secundario de 60.000 millones de dólares durante los próximos años.

Sin embargo, la falta de compradores podría convertirse en una carga. Pese a que, según el grupo de análisis Preqin, los fondos secundarios recaudaron 23.000 millones de dólares durante 2009, existen, tal vez, menos de 50 sofisticados compradores secundarios a nivel global. Esto podría representar una oportunidad para las firmas de capital riesgo.

Pero, pese a que se calcula que los grupos de capital riesgo tienen una suma estimada en 500.000 millones de dólares en compromisos sin aprovechar, la mayoría de ellos siguen mostrándose reacios a invertir directamente. Sin embargo, la mayor seguridad que pueden ofrecer las inversiones secundarias es una forma atractiva de dar uso al dinero.

Un incentivo añadido es el precio. En 2006, las operaciones secundarias reportaron una prima de casi el 10% sobre el valor neto de los activos de las inversiones subyacentes. Pero los precios se desplomaron: el pasado mes de septiembre, los vendedores ofrecían descuentos de hasta el 54%. Desde entonces, los precios se han recuperado.

Incluso así, el descuento del 17% que se ofrece sigue resultando atractivo para aquellos dispuestos a especular con la posibilidad de que se hunda aún más –o que quieran aceptar el riesgo de liquidez–. Puede que la actividad del capital riesgo sea baja, pero sigue habiendo formas de ganar dinero.

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