Por Brian Blackstone
Dow Jones Newswires
WASHINGTON (Dow Jones)--El titular de la Reserva Federal, Ben Bernanke, delineó el martes las medidas que considera ayudarían a evitar una crisis financiera en el futuro, al afirmar que el momento para esa discusión ha llegado pese a que las autoridades están enfrentando la peor crisis desde los años 30.
En comentarios realizados ante el Consejo de Relaciones Exteriores, Bernanke también entonó un mea culpa por la crisis financiera global a nombre de Estados Unidos y otras grandes economías que no invirtieron "prudentemente" la ola de flujos de capital que comenzó a ingresar hace más de una década.
"La responsabilidad de usar efectivamente los flujos de ingreso de capital recayó principalmente en los países receptores, particularmente Estados Unidos", dijo Bernanke.
El hecho de que Estados Unidos y otras economías grandes no lo hayan hecho "ha dado lugar a una fuerte reversión en la percepción de los inversionistas y a una paralización de los mercados de crédito", señaló.
"En el corto plazo, los gobiernos alrededor del mundo deben continuar tomando medidas enérgicas y, cuando sea apropiado, coordinadas para restaurar el funcionamiento del mercado financiero y el flujo del crédito", indicó Bernanke.
En Estados Unidos, las autoridades están determinadas "a asegurar que las instituciones financieras sistémicamente importantes continúen siendo capaces de cumplir con sus compromisos", dijo el funcionario.
"Hasta que estabilicemos el sistema financiero, una recuperación económica sostenida estará fuera de alcance", añadió.
Pero incluso en momentos en que Bernanke y otros se concentran en estabilizar los mercados en el corto plazo, el funcionario sugirió que no es demasiado temprano para considerar reformas a mayor plazo, incluida -en Estados Unidos- la asignación de la responsabilidad de enfrentar los posibles riesgos sistémicos a una sola autoridad, como la Fed.
Bernanke delineó cuatro medidas relacionadas: firmas sistemáticamente importantes e interconectadas, infraestructura financiera, regulación y manejo de los riesgos sistémicos bajo una sola autoridad.
Al referirse a las grandes firmas interconectadas, consideradas "demasiado grandes para caer", Bernanke señaló que "cualquier firma cuyo fracaso pueda representar un riesgo sistémico debe recibir una supervisión especialmente cercana de su asunción y manejo de riesgo, y de su situación financiera, y debe sujetársela a altos estándares de capital y liquidez".
Bernanke también sugirió formas de enfrentar la "fragilidad potencial" de los fondos de inversión en el mercado de dinero. "Un enfoque sería imponer restricciones más estrictas sobre los instrumentos en los que los fondos de inversión en el mercado de dinero pueden invertir, potencialmente requiriendo menores vencimientos y mayor liquidez", dijo.
"Un segundo enfoque consistiría en desarrollar un sistema limitado de seguros para los fondos de inversión en el mercado de dinero que busque mantener un valor neto estable para los activos", indicó.
En cuanto a la asignación de responsabilidad para el riesgo sistémico general bajo una autoridad única, Bernanke destacó que "algunos comentaristas han propuesto que la Reserva Federal asuma la función de autoridad sobre el riesgo sistémico", mientras que "otros han expresado preocupación de que agregar esta responsabilidad sobrecargaría al banco central".
La idoneidad de la Fed para cumplir con la tarea depende de cómo defina el Congreso el papel de la nueva autoridad, dijo Bernanke.
"Como una cuestión práctica, sin embargo, la identificación y el enfrentamiento efectivo de los riesgos sistémicos parecería requerir el involucramiento de la Reserva Federal en cierta capacidad, si no es en el papel principal", dijo.
Bitácora de recortes periodísticos sobre la coyuntura de las principales variables que afectan a los mercados monetarios y financieros, especialmente en el corto plazo.
2009/03/10
Bernanke pone sobre la mesa medidas para evitar crisis futuras
La UE quiere duplicar la capacidad de préstamo del FMI
Por Adam Cohen
BRUSELAS — Los ministros de finanzas de la Unión Europea pedirán el martes a países con grandes reservas de capital que ayuden a duplicar los recursos del Fondo Monetario Internacional a US$500.000 millones y buscarán un rol más central para el FMI en la fiscalización económica, según una declaración preliminar.
El borrador del documento, que la UE presentará este fin de semana a ministros de finanzas y banqueros centrales del G-20, el grupo de países conformado por las economías más industrializadas y algunas emergentes como China y Brasil, no nombra a los países que deberían contribuir. China y Arabia Saudita parecen candidatos probables. Japón ya ha ofrecido US$100.000 millones.
El borrador parece enfrentar a la UE con Estados Unidos, país que planea enfatizar la necesidad de mayores paquetes de estímulo económico en la cumbre del G-20 el 2 de abril, restando importancia a las propuestas para fortalecer la regulación financiera internacional.
La declaración indica que la UE, con 27 países miembros, "está haciendo su parte para apoyar la demanda" y deja claro que la UE desea una mayor coordinación internacional de las autoridades del mercado financiero, con un rol principal para el FMI.
El bloque también busca "la rápida creación de colegios de supervisores para todas las grandes instituciones financieras con operaciones en varios países", según el borrador. Aunque la UE dice que está lista para ayudar a elevar la capacidad de préstamo del FMI, no especificó de cuánto sería su contribución. El FMI ha suministrado cerca de US$48.000 millones en fondos de emergencia a países golpeados por la crisis financiera.
Fuente: WSJ
BRUSELAS — Los ministros de finanzas de la Unión Europea pedirán el martes a países con grandes reservas de capital que ayuden a duplicar los recursos del Fondo Monetario Internacional a US$500.000 millones y buscarán un rol más central para el FMI en la fiscalización económica, según una declaración preliminar.
El borrador del documento, que la UE presentará este fin de semana a ministros de finanzas y banqueros centrales del G-20, el grupo de países conformado por las economías más industrializadas y algunas emergentes como China y Brasil, no nombra a los países que deberían contribuir. China y Arabia Saudita parecen candidatos probables. Japón ya ha ofrecido US$100.000 millones.
El borrador parece enfrentar a la UE con Estados Unidos, país que planea enfatizar la necesidad de mayores paquetes de estímulo económico en la cumbre del G-20 el 2 de abril, restando importancia a las propuestas para fortalecer la regulación financiera internacional.
La declaración indica que la UE, con 27 países miembros, "está haciendo su parte para apoyar la demanda" y deja claro que la UE desea una mayor coordinación internacional de las autoridades del mercado financiero, con un rol principal para el FMI.
El bloque también busca "la rápida creación de colegios de supervisores para todas las grandes instituciones financieras con operaciones en varios países", según el borrador. Aunque la UE dice que está lista para ayudar a elevar la capacidad de préstamo del FMI, no especificó de cuánto sería su contribución. El FMI ha suministrado cerca de US$48.000 millones en fondos de emergencia a países golpeados por la crisis financiera.
Fuente: WSJ
Los banqueros centrales muestran un cauto optimismo sobre el fin de la crisis
Por Natasha Brereton y Christopher Emsden
Dow Jones Newswires
BASILEA (EFE Dow Jones)--Los banqueros centrales de todo el mundo reunidos el lunes dieron cautelosas señales de optimismo sobre si la crisis económica internacional podría estar tocando fondo gradualmente debido a que la relajación fiscal y monetaria comienza a tener efectos.
En una comparecencia ante el Banco de Pagos Internacionales, Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo, indicó que algunos elementos de la economía mundial son expansivos, lo que ofrece algunos rayos de esperanza. El mercado de bonos corporativos, por ejemplo, ha sido mucho más dinámico desde el inicio del año, señaló.
También reiteró que los inversores y los observadores están subestimando el posible impulso de la actividad económica resultante de unos precios del petróleo y las materias primas más bajos, de los paquetes de estímulo fiscal aprobados en todo el mundo, y de las decisiones de política monetaria adoptadas en los últimos meses, así como las promesas del gobierno de no dejar quebrar a ninguna entidad.
"Nos estamos aproximando a un momento en el que podríamos tener una recuperación", afirmó Trichet.
Los últimos datos han mostrado que las principales economías del mundo han entrado en una recesión más profunda en el último trimestre del año pasado.
El Producto Interior Bruto de Estados Unidos se contrajo un 6,2% en términos anuales entre octubre y diciembre, lo que supuso la caída más profunda desde 1982, mientras que el de Japón lo hizo en un 12,7%.
En la eurozona, el PIB descendió un 1,3% respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que la economía británica se contrajo un 1,9%.
A pesar de estas desalentadoras cifras, los banqueros centrales reunidos en Basilea están de acuerdo en que la actividad económica mundial sigue ralentizándose, con unos flujos comerciales particularmente débiles, en parte debido a la tensión de los mercados crediticios, dijo Trichet.
Pero, aunque la recuperación sigue siendo un término para ser empleado con gran cautela, "estamos identificando una serie de elementos en la economía mundial que son expansivos", apuntó.
Un factor que podría estar dando confianza a los banqueros centrales es que, aunque las perspectivas para las economías de los mercados emergentes son "menos halagüeñas" de lo que algunos esperaban, su crecimiento sigue siendo "muy superior" al de las economías más avanzadas.
Durante las reuniones del Banco de Pagos Internacionales, el vicegobernador del Banco Popular de China, Yi Gang, dijo el lunes que en contraste con las condiciones de otras partes del mundo, la inversión crediticia en China fue "bastante rápida" y que las medidas de estímulo fiscal anunciadas por Pekín ya parece que están dando frutos. Sin embargo, también señaló que -al igual que en otros países- las exportaciones se ralentizarían.
Mientras que la reputación de las economías de países emergentes europeos se ha visto mancillada por una minoría que ha tenido que pedir ayuda, entre otros, al Fondo Monetario Internacional, muchas economías de Centroeuropa y de Europa del Este han tenido menos problemas que las de Europa occidental, señaló Ewald Nowotny, miembro del consejo de gobierno del BCE.
Por tanto, no hay necesidad de medidas especiales para la región como relajar las reglas de ingreso a la eurozona o que el BCE expanda las líneas de canje de divisas que ha ampliado a Hungría y Polonia, indicó Nowotny, que es gobernador del Banco Central de Austria.
En una muestra de la fortaleza de algunas de las economías emergentes europeas, el presidente del Banco Central de Polonia, Slawomir Skrzypek, dijo que la situación actual de su país es positiva en general y que espera que la economía continúe creciendo este año. Skrzypek señaló que prevé una leve contracción del consumo, pero que sigue siendo estable.
"No veo riesgo de recesión en Polonia", apuntó, y añadió que el sistema bancario polaco es "todavía sólido".
Sin embargo, los desafíos para la región son claros. El gobernador del Banco Central de Argentina, Martín Redrado, insistió en los riesgos de los déficit por cuenta corriente y fiscal, así como en el desajuste de las divisas provocado por tener activos en la divisa local y el pasivo en divisa extranjera.
Las compañías de Europa del Este han pedido prestado mucho dinero en euros y francos suizos, lo que ofrecía unos tipos de interés más bajos que las divisas locales. Pero ahora, muchas de estas divisas locales están cayendo con fuerza e incrementando los costes de pago de los créditos para aquellos que los solicitaron en el extranjero.
Los desajustes de divisas van a crear un "problema grave", vaticinó Redrado.
Dow Jones Newswires
BASILEA (EFE Dow Jones)--Los banqueros centrales de todo el mundo reunidos el lunes dieron cautelosas señales de optimismo sobre si la crisis económica internacional podría estar tocando fondo gradualmente debido a que la relajación fiscal y monetaria comienza a tener efectos.
En una comparecencia ante el Banco de Pagos Internacionales, Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo, indicó que algunos elementos de la economía mundial son expansivos, lo que ofrece algunos rayos de esperanza. El mercado de bonos corporativos, por ejemplo, ha sido mucho más dinámico desde el inicio del año, señaló.
También reiteró que los inversores y los observadores están subestimando el posible impulso de la actividad económica resultante de unos precios del petróleo y las materias primas más bajos, de los paquetes de estímulo fiscal aprobados en todo el mundo, y de las decisiones de política monetaria adoptadas en los últimos meses, así como las promesas del gobierno de no dejar quebrar a ninguna entidad.
"Nos estamos aproximando a un momento en el que podríamos tener una recuperación", afirmó Trichet.
Los últimos datos han mostrado que las principales economías del mundo han entrado en una recesión más profunda en el último trimestre del año pasado.
El Producto Interior Bruto de Estados Unidos se contrajo un 6,2% en términos anuales entre octubre y diciembre, lo que supuso la caída más profunda desde 1982, mientras que el de Japón lo hizo en un 12,7%.
En la eurozona, el PIB descendió un 1,3% respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que la economía británica se contrajo un 1,9%.
A pesar de estas desalentadoras cifras, los banqueros centrales reunidos en Basilea están de acuerdo en que la actividad económica mundial sigue ralentizándose, con unos flujos comerciales particularmente débiles, en parte debido a la tensión de los mercados crediticios, dijo Trichet.
Pero, aunque la recuperación sigue siendo un término para ser empleado con gran cautela, "estamos identificando una serie de elementos en la economía mundial que son expansivos", apuntó.
Un factor que podría estar dando confianza a los banqueros centrales es que, aunque las perspectivas para las economías de los mercados emergentes son "menos halagüeñas" de lo que algunos esperaban, su crecimiento sigue siendo "muy superior" al de las economías más avanzadas.
Durante las reuniones del Banco de Pagos Internacionales, el vicegobernador del Banco Popular de China, Yi Gang, dijo el lunes que en contraste con las condiciones de otras partes del mundo, la inversión crediticia en China fue "bastante rápida" y que las medidas de estímulo fiscal anunciadas por Pekín ya parece que están dando frutos. Sin embargo, también señaló que -al igual que en otros países- las exportaciones se ralentizarían.
Mientras que la reputación de las economías de países emergentes europeos se ha visto mancillada por una minoría que ha tenido que pedir ayuda, entre otros, al Fondo Monetario Internacional, muchas economías de Centroeuropa y de Europa del Este han tenido menos problemas que las de Europa occidental, señaló Ewald Nowotny, miembro del consejo de gobierno del BCE.
Por tanto, no hay necesidad de medidas especiales para la región como relajar las reglas de ingreso a la eurozona o que el BCE expanda las líneas de canje de divisas que ha ampliado a Hungría y Polonia, indicó Nowotny, que es gobernador del Banco Central de Austria.
En una muestra de la fortaleza de algunas de las economías emergentes europeas, el presidente del Banco Central de Polonia, Slawomir Skrzypek, dijo que la situación actual de su país es positiva en general y que espera que la economía continúe creciendo este año. Skrzypek señaló que prevé una leve contracción del consumo, pero que sigue siendo estable.
"No veo riesgo de recesión en Polonia", apuntó, y añadió que el sistema bancario polaco es "todavía sólido".
Sin embargo, los desafíos para la región son claros. El gobernador del Banco Central de Argentina, Martín Redrado, insistió en los riesgos de los déficit por cuenta corriente y fiscal, así como en el desajuste de las divisas provocado por tener activos en la divisa local y el pasivo en divisa extranjera.
Las compañías de Europa del Este han pedido prestado mucho dinero en euros y francos suizos, lo que ofrecía unos tipos de interés más bajos que las divisas locales. Pero ahora, muchas de estas divisas locales están cayendo con fuerza e incrementando los costes de pago de los créditos para aquellos que los solicitaron en el extranjero.
Los desajustes de divisas van a crear un "problema grave", vaticinó Redrado.
Los mercados de crédito se vuelven a congelar
Por Liz Rappaport y Serena Ng
Los mercados de crédito están volviendo a paralizarse en medio de nuevos temores acerca del sistema financiero global.
Las mismas incertidumbres que arrastraron las acciones a sus niveles más bajos en 12 años están ahora enturbiando el mercado para bonos y préstamos corporativos, los cuales han perdido gran parte de las ganancias que acumularon a principios de este año. Por su parte, las primas de riesgo están, en algunos casos, rozando los niveles del momento más grave de la crisis financiera a fines del año pasado.
Esta vez, la economía se está hundiendo más profundamente en una recesión y los inversionistas temen que las constantes modificaciones del gobierno a sus paquetes de rescate financiero están socavando las mismas bases de la inversión en bonos, bajo las cuales los acreedores retienen el derecho a reclamar activos si un prestatario incumple su deuda. Sin esta seguridad, es más riesgoso poseer bonos incluso de las empresas más saludables.
Después de lo que parecía ser el comienzo de un repunte en los mercados de deuda, el ánimo se ha deteriorado. Los mercados permanecen abiertos sólo a las empresas no financieras más estables y un repunte de bonos del Tesoro de Estados Unidos la semana pasada refleja que los inversionistas han vuelto a refugiarse en los activos más seguros. Los bonos chatarra han perdido más de 7% de su valor en los últimos meses, mientras que los bonos de alto grado han retrocedido más de 2%, caídas considerables y rápidas para estos mercados que se habían estabilizado este año.
Parte del problema es que los inversionistas todavía están esperando detalles clave del gobierno estadounidense sobre sus planes para revivir a los bancos del país y descongelar los mercados de crédito. Tras lanzar un programa de US$1 billón (millón de millones) la semana pasada, la Casa Blanca está considerando crear múltiples fondos de inversión para comprar préstamos tóxicos y otros activos en problemas, con el fin de estabilizar los precios de activos buenos y restaurar la confianza de los inversionistas.
Sin más información, un mayor deterioro de los valores de todo tipo de activos dificultaría aún más la tarea del gobierno de poner a buen resguardo el sistema financiero.
En las manos de Washington
"Los mercado de crédito son un desastre porque la economía es un desastre", dice Thomas Priore, presidente ejecutivo de ICP Capital, una firma de inversión en renta fija. "Hay un miedo que se está derrumbando todo tipo de activos al mismo tiempo. Esto ilustra una falta de confianza por parte del inversionista en el plan del gobierno para recomponer la estructura financiera".
Hasta ahora, los tenedores de bonos en general no se han visto afectados por la intervención. Pero empiezan a temer que, si la crisis empeora, algunos de los esfuerzos del gobierno para rescatar las instituciones financieras como American International Group Inc. y Citigroup Inc. podrían terminar perjudicando los intereses de los tenedores de deuda, quienes tienen los primeros derechos a los activos de una empresa. La preocupación es que nuevos cambios en los planes pongan los intereses del contribuyente por encima de los de los acreedores.
Aunque el gobierno intercambió sus posesiones en Citigroup a acciones comunes en vez de bonos, lo que eleva el riesgo para los contribuyentes, la medida no ha calmado la ansiedad de los inversionistas de los mercados de bonos. Muchos creen que el gobierno podría decidir cambiar de curso otra vez.
Las medidas del gobierno también podrían reducir la valoración de crédito de algunos activos, causando otra oleada de ventas forzadas. Eso aumentaría más la presión sobre los precios e incrementaría la probabilidad de que los fondos de pensiones, bancos y compañías de seguros necesiten realizar más rebajas contables. La posibilidad de dicho escenario está disuadiendo a los inversionistas de comprar bonos corporativos y valores respaldados por hipotecas.
"La única manera de invertir es adivinar en qué dirección soplan los vientos de Washington, así que el capital está congelado", dice Sean Dobson, presidente ejecutivo de Amherst Holdings LLC, una firma de inversión en valores hipotecarios.
Fuente: WSJ
Los mercados de crédito están volviendo a paralizarse en medio de nuevos temores acerca del sistema financiero global.
Las mismas incertidumbres que arrastraron las acciones a sus niveles más bajos en 12 años están ahora enturbiando el mercado para bonos y préstamos corporativos, los cuales han perdido gran parte de las ganancias que acumularon a principios de este año. Por su parte, las primas de riesgo están, en algunos casos, rozando los niveles del momento más grave de la crisis financiera a fines del año pasado.
Esta vez, la economía se está hundiendo más profundamente en una recesión y los inversionistas temen que las constantes modificaciones del gobierno a sus paquetes de rescate financiero están socavando las mismas bases de la inversión en bonos, bajo las cuales los acreedores retienen el derecho a reclamar activos si un prestatario incumple su deuda. Sin esta seguridad, es más riesgoso poseer bonos incluso de las empresas más saludables.
Después de lo que parecía ser el comienzo de un repunte en los mercados de deuda, el ánimo se ha deteriorado. Los mercados permanecen abiertos sólo a las empresas no financieras más estables y un repunte de bonos del Tesoro de Estados Unidos la semana pasada refleja que los inversionistas han vuelto a refugiarse en los activos más seguros. Los bonos chatarra han perdido más de 7% de su valor en los últimos meses, mientras que los bonos de alto grado han retrocedido más de 2%, caídas considerables y rápidas para estos mercados que se habían estabilizado este año.
Parte del problema es que los inversionistas todavía están esperando detalles clave del gobierno estadounidense sobre sus planes para revivir a los bancos del país y descongelar los mercados de crédito. Tras lanzar un programa de US$1 billón (millón de millones) la semana pasada, la Casa Blanca está considerando crear múltiples fondos de inversión para comprar préstamos tóxicos y otros activos en problemas, con el fin de estabilizar los precios de activos buenos y restaurar la confianza de los inversionistas.
Sin más información, un mayor deterioro de los valores de todo tipo de activos dificultaría aún más la tarea del gobierno de poner a buen resguardo el sistema financiero.
En las manos de Washington
"Los mercado de crédito son un desastre porque la economía es un desastre", dice Thomas Priore, presidente ejecutivo de ICP Capital, una firma de inversión en renta fija. "Hay un miedo que se está derrumbando todo tipo de activos al mismo tiempo. Esto ilustra una falta de confianza por parte del inversionista en el plan del gobierno para recomponer la estructura financiera".
Hasta ahora, los tenedores de bonos en general no se han visto afectados por la intervención. Pero empiezan a temer que, si la crisis empeora, algunos de los esfuerzos del gobierno para rescatar las instituciones financieras como American International Group Inc. y Citigroup Inc. podrían terminar perjudicando los intereses de los tenedores de deuda, quienes tienen los primeros derechos a los activos de una empresa. La preocupación es que nuevos cambios en los planes pongan los intereses del contribuyente por encima de los de los acreedores.
Aunque el gobierno intercambió sus posesiones en Citigroup a acciones comunes en vez de bonos, lo que eleva el riesgo para los contribuyentes, la medida no ha calmado la ansiedad de los inversionistas de los mercados de bonos. Muchos creen que el gobierno podría decidir cambiar de curso otra vez.
Las medidas del gobierno también podrían reducir la valoración de crédito de algunos activos, causando otra oleada de ventas forzadas. Eso aumentaría más la presión sobre los precios e incrementaría la probabilidad de que los fondos de pensiones, bancos y compañías de seguros necesiten realizar más rebajas contables. La posibilidad de dicho escenario está disuadiendo a los inversionistas de comprar bonos corporativos y valores respaldados por hipotecas.
"La única manera de invertir es adivinar en qué dirección soplan los vientos de Washington, así que el capital está congelado", dice Sean Dobson, presidente ejecutivo de Amherst Holdings LLC, una firma de inversión en valores hipotecarios.
Fuente: WSJ
Bernanke dice que EE UU no dejará caer a los grandes bancos
Efe - Washington
El titular de la Fed insistió, en línea con lo señalado en ocasiones anteriores, que será imposible lograr una recuperación económica sostenible si no se estabiliza el sistema financiero. En medio de una acalorada controversia sobre la conveniencia de mantener vivas artificialmente a algunas grandes instituciones financieras, Bernanke calificó de "vital" la supervivencia de instituciones importantes desde el punto de vista sistémico.
Los senadores republicanos John McCain y Richard Shelby dijeron este pasado fin de semana que el Gobierno debería de permitir que algunos de los grandes bancos estadounidenses cierren sus puertas. "Ciérrenlos, permitan que dejen de hacer negocios", dijo Shelby, el republicano de más rango en el Comité Bancario del Senado, el domingo en declaraciones a la cadena de televisión ABC. "Si están muertos hay que enterrarlos", añadió.
El senador de Alabama no precisó qué bancos habría que cerrar, aunque sugirió que Citigroup podría estar en la lista, al decir que siempre había sido "problemático". Pero Bernanke dejó claro hoy que los planes del Gobierno no apuntan en esa dirección.
"Hemos reiterado la determinación del Gobierno estadounidense de asegurar que las instituciones financieras importantes desde el punto de vista sistémico pueden seguir cumpliendo con sus obligaciones", afirmó en un discurso en un centro de estudios de la capital estadounidense.
Además del Citigroup también están en una situación delicada Bank of America, la filial estadounidense de HSBC, Wells Fargo y JP Morgan, que han registrado grandes pérdidas por sus operaciones de derivados.
El diario The Wall Street Journal publica en su edición de hoy que, una semana después del tercer rescate de Citigroup, el Gobierno está analizando las medidas adicionales que podría adoptar en caso de ser necesario para estabilizar al banco. Un memorando interno de Citigroup al que ha tenido acceso el diario The New York Times señala que la institución ha registrado beneficios en los dos primeros meses del año.
El informe también menciona que el banco se siente cómodo con sus niveles de capital tras haber realizado distintas evaluaciones.
Nuevo plan de regulación financiera
El presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, dijo hoy que es necesario reformar la regulación financiera de EE UU para reforzar la supervisión de los bancos, fondos de inversión y grandes instituciones financieras.
"Necesitamos tener una estrategia que regule el sistema financiero en su conjunto, en una forma integral", agregó el responsable del banco central estadounidense según el texto del discurso que pronuncia hoy en un centro de estudios en Washington.
Estos comentarios de Bernanke se producen cuando el presidente de EE UU, Barack Obama, y el Congreso comienzan a diseñar sus estrategias para reformar la regulación del sistema financiero, cuyo caos ha puesto en peligro la primera economía mundial.
Se espera que el encuentro de líderes financieros que tendrá lugar en Londres el próximo fin de semana discuta las reformas necesarias en ese frente a nivel global y siente las bases para la reunión del G20 que se celebrará en la capital británica en abril. Bernanke pidió que el Congreso dé el visto bueno a legislación de forma que el desplome de una institución no genere una situación caótica.
El responsable de la Fed señaló, asimismo, que las instituciones demasiado grandes, cuyo fracaso implica un riesgo en el sistema, deberían ser sometidas a una supervisión más rigurosa para impedir que asuman riesgos excesivos.
El discurso del titular del banco central estadounidense en el Consejo de Relaciones Exteriores ocurre en medio de un acalorado debate sobre el intervencionismo público en el sector financiero.
El Gobierno tiene ya una participación mayoritaria en la aseguradora AIG y se ha convertido en un importante accionista de Citigroup, el que un día fuera el mayor banco del mundo.
El pasado fin de semana, los senadores republicanos John McCain y Richard Shelby dijeron que el Gobierno debería permitir que algunos de los grandes bancos estadounidenses cierren sus puertas.
El titular de la Fed insistió, en línea con lo señalado en ocasiones anteriores, que será imposible lograr una recuperación económica sostenible si no se estabiliza el sistema financiero. En medio de una acalorada controversia sobre la conveniencia de mantener vivas artificialmente a algunas grandes instituciones financieras, Bernanke calificó de "vital" la supervivencia de instituciones importantes desde el punto de vista sistémico.
Los senadores republicanos John McCain y Richard Shelby dijeron este pasado fin de semana que el Gobierno debería de permitir que algunos de los grandes bancos estadounidenses cierren sus puertas. "Ciérrenlos, permitan que dejen de hacer negocios", dijo Shelby, el republicano de más rango en el Comité Bancario del Senado, el domingo en declaraciones a la cadena de televisión ABC. "Si están muertos hay que enterrarlos", añadió.
El senador de Alabama no precisó qué bancos habría que cerrar, aunque sugirió que Citigroup podría estar en la lista, al decir que siempre había sido "problemático". Pero Bernanke dejó claro hoy que los planes del Gobierno no apuntan en esa dirección.
"Hemos reiterado la determinación del Gobierno estadounidense de asegurar que las instituciones financieras importantes desde el punto de vista sistémico pueden seguir cumpliendo con sus obligaciones", afirmó en un discurso en un centro de estudios de la capital estadounidense.
Además del Citigroup también están en una situación delicada Bank of America, la filial estadounidense de HSBC, Wells Fargo y JP Morgan, que han registrado grandes pérdidas por sus operaciones de derivados.
El diario The Wall Street Journal publica en su edición de hoy que, una semana después del tercer rescate de Citigroup, el Gobierno está analizando las medidas adicionales que podría adoptar en caso de ser necesario para estabilizar al banco. Un memorando interno de Citigroup al que ha tenido acceso el diario The New York Times señala que la institución ha registrado beneficios en los dos primeros meses del año.
El informe también menciona que el banco se siente cómodo con sus niveles de capital tras haber realizado distintas evaluaciones.
Nuevo plan de regulación financiera
El presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, dijo hoy que es necesario reformar la regulación financiera de EE UU para reforzar la supervisión de los bancos, fondos de inversión y grandes instituciones financieras.
"Necesitamos tener una estrategia que regule el sistema financiero en su conjunto, en una forma integral", agregó el responsable del banco central estadounidense según el texto del discurso que pronuncia hoy en un centro de estudios en Washington.
Estos comentarios de Bernanke se producen cuando el presidente de EE UU, Barack Obama, y el Congreso comienzan a diseñar sus estrategias para reformar la regulación del sistema financiero, cuyo caos ha puesto en peligro la primera economía mundial.
Se espera que el encuentro de líderes financieros que tendrá lugar en Londres el próximo fin de semana discuta las reformas necesarias en ese frente a nivel global y siente las bases para la reunión del G20 que se celebrará en la capital británica en abril. Bernanke pidió que el Congreso dé el visto bueno a legislación de forma que el desplome de una institución no genere una situación caótica.
El responsable de la Fed señaló, asimismo, que las instituciones demasiado grandes, cuyo fracaso implica un riesgo en el sistema, deberían ser sometidas a una supervisión más rigurosa para impedir que asuman riesgos excesivos.
El discurso del titular del banco central estadounidense en el Consejo de Relaciones Exteriores ocurre en medio de un acalorado debate sobre el intervencionismo público en el sector financiero.
El Gobierno tiene ya una participación mayoritaria en la aseguradora AIG y se ha convertido en un importante accionista de Citigroup, el que un día fuera el mayor banco del mundo.
El pasado fin de semana, los senadores republicanos John McCain y Richard Shelby dijeron que el Gobierno debería permitir que algunos de los grandes bancos estadounidenses cierren sus puertas.
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